Por javiervila | 8 mayo, 2013 a las 20:07 - Escrito en #flashprotocolo, Protocolo

Una de las cosas más enriquecedoras que me han sucedido recientemente, es la de haber organizado un evento con mi hijo -Javier, de 4 años de edad-. Es curioso pero cuando estábamos preparando dicho evento -su cumpleaños- me di cuenta que los profesionales deberíamos acercarnos mucho más a los niños por muchos motivos; motivos que me gustaría compartir con vosotros.

Antes de enumerar algunos de los motivos, quería abrir un paréntesis. Ya lo he comentado en varios artículos, estamos viviendo una situación insostenible en cuanto a la pérdida de valores y esto, nos lleva a anteponer lo impropio e inmoral a lo correcto.

¿Quién debe liderar el cambio?

No sé quién puede liderar el cambio pero sí creo que es necesario que busquemos nuevas fórmulas para rescatar los valores que impulsarán la recuperación. Nuestra profesión tampoco pasa por sus mejores momentos y es curioso, porque cada vez estamos mejor preparados. Aquí sí que depende en gran parte de nosotros el liderar nuestra defensa; cierto es que los que nos deberían defender no lo hacen, al menos, no lo suficiente. Cada día es una “puñalada” a nuestra profesión, cuando los medios son los portavoces de la desdicha que vivimos, esa desdicha de confundir qué es realmente protocolo.

Como os comentaba al inicio, resultó muy enriquecedor trabajar con mi hijo ya que pude comprobar que hay un camino viable para cambiar la imagen de nuestra profesión. ¿Por qué digo esto? Porque si les acercamos a nuestra profesión y les enseñamos desde pequeños qué es, para qué sirve y qué logramos con esta herramienta, lograremos un cambio sustancial de la imagen del protocolo.

Ahora estoy trabajando en un modelo básico para trabajar con niños la elaboración de un evento; mi hijo todavía es demasiado pequeño pero trabajaré con él, a través de una maqueta, las partes de un evento. Es un ejercicio sencillo; lo importante es trabajar en la parte visual y tangible.

El evento se convierte en un gran puzle que empieza en la idea, que pasa por escribirla, que transcurre llevándola a la práctica y que, una vez celebrado, veremos cómo se desmonta y se recoge. Las conclusiones son una serie de preguntas muy básicas.

Si logramos trabajar y acercarnos más a los niños para difundir y enseñarles nuestra profesión, estoy convencido que lograremos cambiar –no sé si en todo pero al menos en parte- la imagen errónea del protocolo y la organización de eventos que existe actualmente en la sociedad. Es cierto que los resultados no se verán a corto plazo pero, no es menos cierto que debemos abandonar la visión cortoplacista para conseguir resultados duraderos.

En España hay profesionales que son magníficos y que posiblemente, a nivel internacional, sean también un referente, tan solo necesitamos que entre todos nos marquemos unos objetivos y éstos, deben pasar por recuperar la imagen paupérrima y rancia del protocolo.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaisón

Por javiervila | 20 marzo, 2013 a las 21:02 - Escrito en #flashprotocolo, Foto comentario

#Flashprotocolo | Lo decía nada más terminar la carrera de F1 (Australia 2013) en mi cuenta de twitter, que está bien innovar pero… y pongo los puntos suspensivos porque debemos tener mucho cuidado para no lanzar mensajes que nos puedan llevar a la confusión o desvirtuar el objetivo marcado. Ya en un anterior artículo “Innovar pero estando preparados” hablaba de la importancia de innovar.

En la imagen podéis comprobar que al unir al pódium el representante de la escudería del coche ganador (ganador de la carrera, en este caso Lotus) el pódium parece de 4, y siendo ese el caso, la enumeración sería diferente. Yo prefiero el pódium tradicional y creo que no es bueno unirlo; la F1 juega con distintas escenografías –manteniendo un ideario- y usa, en ocasiones, distintos pódiums. En este gran premio, no me ha gustado la elección.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaison

Por javiervila | 10 marzo, 2013 a las 19:46 - Escrito en Comunicación, Protocolo

Fuente: Diario AS

Confieso que dentro del enriquecedor y apasionante mundo del protocolo, siento una especial debilidad por el protocolo deportivo; no sólo por los apasionantes momentos que me ha dado, también porque es una herramienta necesaria en algo tan vital para la sociedad como es el deporte.

Hace unos días tuve el honor de representar a la Federación Española de Surf – a la cual quiero agradecer públicamente, y en especial, a su presidente y  a su gerente, toda la confianza que han depositado en mí – en un desayuno cuyo protagonista era Lord Sebastian Coe; hablaba de unas cifras realmente impactantes, no sólo por los aspectos económicos que eran muy reseñables, sino por lo que representa el deporte en nuestras vidas; nuevos hábitos de costumbre y nuevos perfiles sociales.

El deporte sufre una politización que repercute directamente en su aplicación, así como las ácidas y dañinas redes del dinero. Mediatizada por estos dos ingredientes –económico & político – estamos viviendo un sinfín de situaciones que merman de una forma muy significativa la vida del protocolo deportivo.

Quizás convendría preguntarse, ¿qué entendemos por protocolo deportivo?

Algunas personas crean, o al menos intentan crear un coto en el que el protocolo deportivo solo gire entorno al palco, las banderas, los pódiums y poco más; esta es la dura realidad pero además añadamos los ingredientes que convierten este coto, en una situación con la que es difícil convivir:

  1. Los himnos dejan de ser lo que son por presiones populistas con el fin de agradar una minoría. Los símbolos nos son propiedad de nadie y por lo tanto, no deberían estar–y lo están- politizados, consiguiendo que estén repudiados.
  2. El anterior punto, interactúa con aquellos que no quieren ponerse una determinada camiseta porque representa la antítesis de sus opiniones.
  3. Los palcos ya resultan –en un número muy elevado- una mezcla de negocios y de protagonismo. El dinero “compra” un sitio, el profesional del protocolo acomoda los deseos de alguna institución que necesita del dinero o que lo prioriza ante ésta. Entiendo la necesidad de los patrocinios pero ya están por encima del deporte, degradado y arrasado en muchas ocasiones.
  4. Otro aspecto, destacable es la politización del deporte y en concreto, en los palcos; creo que es un auténtico riesgo darles a los políticos un papel y el honor de ocupar sitios muy destacables o incluso prioritarios, en un espacio (el palco) que ya de por sí despierta ciertas incomodidades a las personas asisten a un evento deportivo; que miran al palco con cierto repudio.

¿Por qué sucede esto último?

A lo mejor sería el momento de adecuar y cambiar la forma de un palco pero mientras tanto, creo que esto sucede porque la prioridad de un palco está supeditada a intereses personales. Algunos lo quieren justificar con la idea de la representatividad, pero la representatividad debe ser debidamente argumentada de forma objetiva y no subjetiva.

¿Cómo podríamos evolucionar?

Es muy difícil encontrar una fórmula para lograrlo ya que lo que entendemos por deporte no es, a priori, el camino para lograrlo. Hago aquí un pequeño paréntesis porque me gustaría daros una breve pincelada de lo que entiendo por deporte y que repercute con los anteriores puntos y que forma parte, a mi modo de ver, con el protocolo deportivo.

La obsesión de muchos es lograr el éxito a cualquier precio, lo que importa es ser el número uno y considerando los últimos acontecimientos, incluso por encima de la salud de uno mismo. El deporte no se puede entender o no debería ser sinónimo de victoria, debe de ser de superación, valores, capacidad de sacrifico, lealtad, espíritu de equipo, positividad, estudio, cultura, ayuda, respeto…

Esto tiene que ser la base del deporte y la del protocolo deportivo, una herramienta que debe ir al mismo paso y buscando en todo momento, interactuar con el deporte; deben de ir de la mano. Esto choca con lo que vemos en un palco o en determinados actos/eventos deportivos.

El año pasado el Real Madrid, logro ganar 502 millones de euros; con estas cifras mareantes es imposible “luchar” con una serie de valores que deberían ser prioritarios.

Retomando la pregunta de cómo podríamos evolucionar trabajaría, al menos, en los siguientes puntos:

  1. Necesitamos con carácter urgente, hacer/crear el Orden de Precedencias del Deporte. Es imposible evolucionar de una forma conjunta en una imagen denostada por intereses personales.
  2. Trabajar a partir del PROAD, la importancia de los valores que antes enumeraba como vitales y prioritarios para una esencia deportiva; esa que debe primar en el protocolo deportivo. En todas y cada una de las disciplinas.
  3. Los niños; enseñarles desde pequeños, la necesidad de trabajar día a día en alimentar los valores, esos que te enriquecen como persona.
  4. Los políticos deberían dar un paso atrás y darle el protagonismo a aquellos que han demostrado a lo largo de sus vidas, que con sacrificio, respeto y constancia, vendrán los resultados. Los políticos claro que deben estar, pero no debemos caer en esa decisión diplomática de optar por un peinado (aplicación) porque no somos lo suficientemente valientes para restarles –digo restarles, no quitarles- de esa primera línea. Un ejemplo lo tenemos en la entrega de premios; no deberían entregar el primer premio, salvo excepciones muy puntuales. Tenemos la costumbre de cederles ese honor y eso no debería ocurrir en el deporte pero, ¿quién se atreve?
  5. Por lo tanto ese OPD (Orden de Precedencias del Deporte) necesitaría de un manual del deporte, que recoja una serie de recomendaciones para lograr encauzar un gran barco que no tiene capitán. Es el momento de evolucionar, dejar La Carta como guía y de ser valientes.
  6. Profundizar en qué entendemos por un deportista número uno; la vida de un deportista debe primar los valores dentro y fuera de la competición; el deportista es otro ingrediente –aunque no lo parezca- indispensable para lograr evolucionar el protocolo deportivo.
  7. Los patrocinadores deben seguir el ejemplo de algunos de sus compañeros, que empiezan a variar el rumbo, trabajando en la verdadera esencia del deporte. Son conscientes que lograr sus objetivos pasa primero por estructurar los cimientos de los valores para luego construir encima la maquinaria de la difusión cuyo fin es ganar dinero; loable pero sin “quemar” allí por donde pasan. Eso lo han sufrido y lo están sufriendo deportes que dependen directamente de sus patrocinadores.
  8. Otro aspecto importantísimo y que debemos tener en cuenta, es el papel de los medios en todo esto. Necesitamos una mayor implicación de estos medios en deportes minoritarios y que destaquen en sus comentarios, crónicas, artículos de opinión la importancia de la organización de un evento. Es vital transmitir que hay detrás de un evento, no sólo en cuanto a la estructura organizativa, sino también desde el aspecto de lo que debe transmitir. Deportes “menores” que son igual de importantes que los que tienen mayor cuota de pantalla, son igual de necesarios para una sociedad que sufre carencia de valores por culpa de estar idiotizados, ante la necesidad de vender más por parte de los medios.

En estas líneas no puedo hacer una análisis conciso pero si destacar la necesidad de afrontar una profunda reforma del protocolo deportivo; estoy convencido que lograríamos escenificar con mayores garantías, la transparencia en el mundo del deporte. La situación actual de crisis nos hace replantearnos nuevos modelos, nuevas escenografías; atención a los nuevos perfiles sociales y a la nueva forma de comunicar; la importancia de las redes sociales. Todo esto hace que tengamos que cuestionarnos un modelo que ya no funciona por mucho que se empeñen algunos. Es el momento de ser valientes.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaison

Por javiervila | 22 febrero, 2013 a las 20:27 - Escrito en #flashprotocolo, Comunicación, Protocolo

Estudiando y analizando la evolución de los eventos en España, entre otras conclusiones, os expongo una que no deja de despertar un cierto interés, y que ya empiezo a contemplar para otros eventos futuros.

Siempre trabajamos -e incluso llegamos al borde de la obsesión- en la necesidad imperiosa de lograr que nuestro evento se difunda y salga en todos los medios posibles, cuantos más, mejor. Vivimos bajo la presión de interactuar lo más rápido posible con las personas y consideramos un fracaso si no cumplimos estos objetivos.

Ahora empiezo a pensar que quizás estemos descuidado otro factor, posiblemente más importante que lograr grandes niveles de difusión; y es cuánto tiempo hablamos de ese evento después de haberse celebrado; por lo tanto ya hablamos de impacto en la parte emocional del asistente, tanto presencial como el que nos sigue a través de los medios. Por lo tanto deberíamos, a mi modo de ver, trabajar especialmente en nuestro evento:

  1. La capacidad de interactuar con nuestros asistentes/invitados/espectadores.
  2. Discernir entre el presencial y en que nos sigue a través de un medio.
  3. Trabajar en la profundidad de los tiempos; alargar la caducidad informativa y romper el modelo de difusión del evento, solo para los días previos o de celebración.
  4. Añadiremos a nuestros objetivos prioritarios, el que hablen del evento aunque hayan pasado dos meses, teniendo en cuenta que los impactos serán menores pero, conscientes de esto, buscaremos nuevas fórmulas que activen el subconsciente de las personas que vivieron nuestro evento. Si estimulamos este subconsciente en tiempo y forma, estoy convencido que lo lograremos –colores, olores, señalética, luz…-

Opino que es un grave error, pensar en que la vida del evento celebrado muere después de finalizar éste. En el evento, como en muchas ocasiones hemos defendido, hay una gran carga de sentimientos y éstos no pueden desaparecer nada más bajar el telón o unos días después. Si es así, el evento no fue perfecto; pudo haber sido bueno pero imperfecto.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaison

Por javiervila | 17 febrero, 2013 a las 21:42 - Escrito en #flashprotocolo, Comunicación, Foto comentario, Protocolo

#flashprotocolo | Citaba en un interesante artículo* de D. Roberto Sebastián Cava para nuestra revista de protocolo de cabecera www.revistaprotocolo.com: “Pude también comprobar la existencia de normas sobre el corte de cintas en las inauguraciones y descubrimientos de lápidas y placas. Las cintas con los colores patrios no se cortan. Es preciso desatarlas y así tiene vigencia la sugerencia emanada por el Congreso Internacional de Protocolo de Sevilla, en 1997. Allí se pidió evitar la utilización de los colores nacionales en ramos de flores, diplomas y regalos.”

En la imagen superior podemos ver al Secretario General de Universidades, D. Federico Morán, inaugurando el Foro de Postgrado que se celebró recientemente en el recinto Ferial de Ifema. Podemos comprobar, una vez más, la tendencia de cortar cintas con colores patrios. Yo soy de la opinión de D. Roberto Sebastián, creo que no es aconsejable hacerlo porque, aunque sea una “simple cinta”, no deja de ser un símbolo, por mucho que intentemos minimizar su interpretación; no es nada respetuoso. En España tendemos a apropiarnos de los símbolos y –en algunas ocasiones- a utilizarlos para la provocación. Un símbolo no se capitaliza y lo deseable sería un máximo respeto hacia ellos, por lo que representan. Por cierto, no solo defiendo esto con la bandera nacional, lo hago extensible a cualquier símbolo oficial. Cualquier gesto irrespetuoso hacia ellos, me parece ser un profundo incivil.

Por lo tanto, recordemos aquella enriquecedora sugerencia del Congreso Internacional de Protocolo de Sevilla.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaison

*Un protocolo poco conocido por D. Roberto Sebastián Cava: http://www.revistaprotocolo.es/portada/portada/10392-un-protocolo-poco-conocido.html

Por javiervila | 11 febrero, 2013 a las 23:59 - Escrito en #flashprotocolo, Comunicación, Protocolo

Zedong

Sigo teniendo pendiente un artículo sobre el protocolo deportivo; un protocolo deportivo que navega sin rumbo y que cada vez está más politizado y profundamente influenciado por el dinero. Éste no es el tema de mi #flashprotocolo de hoy pero no quiero olvidarme de que tengo pendiente dicho artículo.

Siempre he defendido que el deporte va mucho mas allá que el ser el primero en llegar a la línea de meta y soy consciente de que hay deportes que los medios tienen en mucha más consideración que otros, ya que lo que realmente importa es vender, ganar dinero.

Hoy ha fallecido Zhuang Zedong, una  figura clave en la llamada diplomacia del ping pong, triple campeón mundial de tenis de mesa,  permitió el acercamiento de las relaciones entre China y Estados Unidos en la década de los setenta, que estaban totalmente bloqueadas.

Todo surge a raíz de un partido durante los campeonatos mundiales celebrados en Nagoya (Japón) en 1971. A Zhuang  le toca disputar su partido contra el jugador estadounidense Glenn Cowan; éste último pierde el autobús y es transportado por el equipo chino. Zhuang le regala un pañuelo de seda diciéndole “Aunque el Gobierno de EE UU es hostil con China, los ciudadanos americanos son amigos de los chinos. Le doy esto en señal de amistad entre el pueblo chino y el pueblo americano”.

En mis clases, cuando hablo de protocolo deportivo, intento transmitir que es mucho más que ordenar un palco o una premiación; debe ser la herramienta para regenerar los valores que por desgracia se están perdiendo. Debemos evitar caer en el riesgo de adoctrinar a los deportistas en que no hay nada más importante que ganar a cualquier precio. Necesitamos recuperar la esencia y acciones como la de Zhuang Zedong, acción que en este caso los mismos políticos capitalizaron para limar asperezas. El líder chino por aquel entonces, Mao Zedong, ante tal acción, curso rápidamente una invitación a todo el equipo estadounidense a que viajaran a China, ya que comprobó la repercusión en los medios de tal acción. Richard Nixon, diez meses después, viajó a China.

Sigo pensado que el protocolo deportivo debe innovar hacia el valor de los principios como persona y no como generador de dinero; este es mal que corrompe la evolución de una herramienta noble en un mundo, donde el deporte es tan necesario.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaison

Por javiervila | 6 febrero, 2013 a las 21:16 - Escrito en #flashprotocolo, Comunicación, Foto comentario, Protocolo

Javier Vila de Savenelle de Grandmaisón

Por javiervila | 4 febrero, 2013 a las 12:12 - Escrito en #flashprotocolo, Comunicación, Foto comentario, Protocolo

Comparecencia del Presidente del Gobierno, del pasado sábado | Javier Vila de Savenelle de Grandmaison

Por javiervila | 28 enero, 2013 a las 21:02 - Escrito en #flashprotocolo, Comunicación, Foto comentario, Protocolo

#flashprotocolo – Me llamó mucha la atención esta imagen:

 Mariano_Rajoy-Angela_Merkel-Chile-cumbre-UE-America_Latina_MDSIMA20130126_0064_4

Rajoy llega tarde a la foto. Para algunos no deja de ser un pequeño fallo o despiste, para mí, un fallo que ya empieza a ser un poco preocupante; digo esto porque al margen de haber llegado tarde, no es la primera vez que se retrasa, por lo tanto ya no se trata de un caso aislado.

Esta es mi opinión –supuesto-  es una decisión muy arriesgada elegir la opción de que llegue tarde para, posiblemente, evitar esos momentos “vacios” en los que le pueden sacar alguna foto que no interese. Todas las acciones tienen la posibilidad de sufrir el efecto boomerang. El presidente tiene equipo más que de sobra como para evitar que llegue tarde y fórmulas para minimizar dichos riesgos. Llego a esta conclusión porque, creo no equivocarme, es la tercera o cuarta vez que sucede esto.

Fijaros en esta otra imagen:

Mariano-Rajoy-Angela-Merkel-domingo-27-enero-durante-cumbre-CELAC-UE

En un momento de la última Cumbre celebrada en Chile, Rajoy habla unos instantes con Merkel; Rajoy se sienta a su lado y… efectivamente le hacen la foto (la bandera de Argentina, es decir, en su sitio). Que si, que es una tontería y que puedo ser muy pesado con estos ínfimos detalles pero vamos sumando y el resultado empieza a no ser muy bueno para la imagen de nuestro presidente. ¿Recuerdan cuando confundió Perú con Cuba? Insisto uno puede equivocarse pero existe la memoria, las hemerotecas y todo suma.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaison

Por javiervila | 21 enero, 2013 a las 16:21 - Escrito en #flashprotocolo, Comunicación, Foto comentario, Protocolo

#flashprotocolo. Hoy todos sabemos que es el día del Sr Obama; ayer también lo fue. No hablaré de cifras, ni de datos; podría estar enumerando muchas anécdotas y particularidades de las tomas de posesión. Creo que ya disponemos de suficiente información en los medios; no obstante me gustaría compartir con vosotros una serie de valoraciones.

Unos días antes de Navidad, tuve la oportunidad de viajar a EEUU, concretamente a Nueva York; he de confesar que era una viaje de ocio pero al llegar no tuve más remedio que dedicarme –en varias ocasiones durante el día- a tomar notas y comprobar que en el mundo de los eventos, EEUU es un país del que aprender y mucho. Ayer, preparando una clase sobre los eventos americanos, llegué a una conclusión que quiero compartir. Si os fijáis son capaces de generar expectación desde mucho antes que se celebre el evento, logrando interactuar directamente con las personas, consiguiendo así que formen parte del evento.

ee_uu_1

La clave para mi es que ellos convierten el montaje en un espectáculo, ya forma parte del evento en sí. En España ocultamos la fase de montaje para el gran público, excepto las grabaciones enlatadas, pero no dejamos que vivan directamente la fase de montaje. Os pongo un ejemplo y unas imágenes; es  el montaje del árbol de Navidad de Rockefeller Center. La gente disfruta, fotografiándose al lado del árbol, viendo a los operarios trabajar; éstos trabajan como si se tratase de una función de teatro, son los primeros en trasmitir la emoción y despertar el interés a las personas. Forman parte del espectáculo, del evento.

ee_uu_2

Los americanos logran despertar interés en sus eventos no sólo por tener una gran cobertura en los medios –fundamental- es que logran transmitir la emoción, la satisfacción, el interés… desde el momento en que deciden realizar el evento. Como decía antes, convierten el montaje en un espectáculo como si fuese una representación de teatro y de esta manera logran captar la atención de las personas.

El evento comienza desde que una persona se le ocurrió la idea y se convierte en realidad; el error es pensar que el evento/acto empieza en el día de su inauguración o en el día en que el presidente jura su cargo.

Javier Vila de Savenelle de Grandmaison | @_JavierVila_